USOS DEL ÁCIDO CLORHÍDRICO » Utilidades y beneficios

El ácido clorhídrico o HCl es una sustancia química, constituida por una disolución en agua del compuesto gaseoso cloruro de hidrógeno. Se le conoce de numerosas formas distintas. Sus nombres cambian en relación con la época y la región en la que te ubicas. Por ejemplo, en América lo llaman ácido muriático, en España, aguafuerte o salfumán. En el ámbito anglosajón, ácido hidroclórico. Por sus propiedades. Y las formas de uso, tiene muchas aplicaciones y utilidades.

Es clasificado como un ácido fuerte, con gran poder corrosivo que, curiosamente, está presente en los jugos gástricos del estómago. En otras épocas, se le ha conocido como, ácido de sal, ácido marino, espíritu de sal. Es un compuesto químico definido como binario cuyas moléculas están compuestas por un átomo de hidrógeno (H) y otro de cloro (Cl).

¿A qué nos referimos con ácido clorhídrico?

Se trata de la disolución acuosa del gas cloruro de hidrógeno, de idéntica estructura, sumamente irritante y corrosivo. Su compuesto inicial el HCl se produce tanto natural como artificialmente. En el primer caso, como una emanación de volcanes en erupción, o de la incineración de hidrocarburos. Para el segundo caso, es suficiente con combinar el gas cloruro de hidrógeno HCl con el agua H2O.

formas de uso industrial

Respecto de la producción artificial del HCl concentrado, necesitas tener presente un par de cuestiones. Si añades el cloruro de hidrógeno al agua, se produce una reacción exotérmica violenta que deriva en hervor de la sustancia. Esta reacción provoca salpicaduras que te expondrían a los efectos del ácido. Para evitar este riesgo, lo recomendable es operar de manera inversa, debes agregando el agua al gas.

Formas de uso del HCl

El ácido clorhídrico tiene múltiples y extensas aplicaciones en diversas manufacturas. La mayor parte del ácido que se produce, es utilizado por la industria química básica. Sin embargo, es igualmente empleado en la industria química de transformación. En la primera, se aprovecha para generar elementos intermedios que, a su vez, se asumen como materia prima por la segunda.

La industria química de transformación, tiene como objetivo determinado, producir bienes con los que podemos atender la cotidianidad. Esos bienes son, sencillamente, productos necesarios para procurarnos una mejor calidad de vida. Ejemplos de ellos son los artículos de limpieza y saneamiento de uso doméstico o para la purificación de aguas. Asimismo, se emplea para la fabricación de neumáticos para automóviles y un sin fin de productos de plástico.

Con todo, sus aplicaciones más resaltantes las encontramos en actividades relacionadas con el tratamiento de metales. Por otro lado, es utilizado en la extracción de petróleo y gas, y en la fabricación de alimentos. En zonas de inviernos rigurosos, se emplea en la producción de cloruro de calcio necesario para deshielar carreteras.

Formas de uso del ácido clorhídrico en la industria metalúrgica

En la industria de los metales, este compuesto tiene una utilidad resaltante en la depuración de minerales metálicos. En este proceso, se utiliza para disolver cualquier capa de óxido que recubra al metal. Asimismo, ayuda a eliminar todo residuo de sustancias calizas. Como producto de la reacción, la cal residual se transforma en un compuesto más manejable: el cloruro de calcio. Es un paso previo e ineludible para llevar a efecto procesos más delicados.

formas de uso químico

En la depuración de metales, se trata de un tratamiento superficial que elimina contaminantes, óxidos, manchas e impurezas afines. Se aplica particularmente en aleaciones de metales que contengan hierro, también en metales como el cobre, el aluminio y el acero. Respecto del acero, la técnica utilizada se denomina decapado y ayuda a la eliminación de manchas y sarros contaminantes. Estos elementos son transformados en sustancias solubles en agua.

El HCl en la elaboración de alimentos

Ya te señalamos que el ácido clorhídrico es una sustancia altamente utilizada por parte de la industria alimenticia. Esta lo aprovecha para la preparación y purificación de una importante pluralidad de alimentos. Dos de los usos más notorios están, uno, en la obtención de un jarabe de maíz (fructosa), pródigo en azúcar. El otro, en la depuración el almidón de maíz y regulación de la acidez del producto final y del agua residual.